Et Migrandi es una experiencia sonora y sensorial que invita al espectador a sumergirse en los procesos migratorios de algunas de las especies más fascinantes del reino animal: las aves y las ballenas. A través de un montaje temático innovador, el colectivo Tsonami —compuesto por los artistas Fernando Godoy, Rodrigo Ríos y Felipe Araya— presenta una serie de diez módulos de escucha que permiten al público explorar, desde una perspectiva única, los sonidos asociados a estos migrantes del reino animal.
El trabajo se centra en los viajes migratorios, un fenómeno universal que ha fascinado a la humanidad por siglos, pero que en esta instalación se aborda desde una óptica sonora. Los módulos, diseñados como boyas de poliestireno de 1.100 litros, tienen una forma cónica y están suspendidos para permitir su uso tanto individual como colectivo. Esta estructura busca aislar al oyente del entorno exterior, creando un espacio de inmersión donde el contacto auditivo con el material sonoro se vuelve central. En este entorno cerrado, el sonido de las aves y las ballenas se presenta de manera amplificada, ofreciendo una experiencia íntima que no solo pone en primer plano las características acústicas de estos seres migratorios, sino también su presencia simbólica en el imaginario colectivo.
Cada uno de los módulos funciona como un refugio acústico, favoreciendo la escucha profunda y reflexiva. La inmersión en estos sonidos busca generar un vínculo emocional entre el público y las especies migratorias, mientras se exploran las dimensiones de la migración animal no solo como un fenómeno natural, sino como una metáfora de movimiento, transformación y adaptación. A través de la escucha de estos sonidos, Et Migrandi invita al espectador a reflexionar sobre la conexión entre el ser humano y el mundo animal, sobre la temporalidad, el desarraigo y las trayectorias que cruzan fronteras invisibles, tanto geográficas como culturales.
Lo que distingue a esta instalación es su enfoque interdisciplinario y colaborativo. El trabajo de Godoy, Ríos y Araya no se limita a un ejercicio artístico; es el resultado de un proceso de colaboración estrecha con científicos e investigadores especializados en el estudio de aves y ballenas. Este enfoque científico enriquece la obra, dotándola de un rigor que va más allá de la representación estética del fenómeno migratorio. Los artistas y los científicos trabajan en conjunto para capturar y presentar estos sonidos de manera precisa, no solo como una muestra de la belleza natural, sino también como un medio para generar conciencia sobre las complejas dinámicas de los ecosistemas y los retos que enfrentan estas especies en el contexto de la crisis ambiental y el cambio climático.
Además de su riqueza sonora, Et Migrandi también plantea preguntas sobre el concepto de migración en un mundo globalizado. Si bien las aves y las ballenas migran por razones biológicas fundamentales, la obra invita a pensar en la migración humana, sus causas y sus consecuencias. En este sentido, la instalación ofrece un espacio para la reflexión sobre la condición del migrante en su más amplia acepción, desde los animales que cruzan los océanos hasta los seres humanos que atraviesan continentes en busca de un futuro mejor.
A través de Et Migrandi, los artistas logran construir un puente entre lo biológico, lo ambiental y lo humano, utilizando el sonido como medio para visibilizar estos procesos invisibles que configuran nuestro mundo natural. La obra se convierte así en una invitación a escuchar de manera más profunda, no solo a los sonidos del mundo animal, sino también a las historias no contadas de aquellos que migran, adaptándose a nuevas realidades en un mundo que está en constante cambio.